Lenguaje inclusivo: Visibilizar es politizar

¿Qué tiene que ver el lenguaje con un cambio social?

2018-11-30 18:21:30 Leído : 37 veces.
El lenguaje inclusivo no apunta al cambio gramatical sino que fija una postura política.

SemMéxico. Argentina. 30 de noviembre de 2018.- “Yutubero”, “tkm”, “wasap” son solo algunos los nuevos términos aceptados por la Real Academia Española en su primer manual para “escritores digitales”, presentado hace muy pocos días. Y en línea de su rancio conservadurismo rechazó el uso de todes, tod@s o todxs como forma de lenguaje inclusivo.

 

Este tipo de pronunciamiento de la RAE por el lenguaje inclusivo no es nuevo, ya se sabe, y se suma a los dichos de su director, Darío Villanueva: "El problema es confundir la gramática con el machismo". Sin embargo, el foco es erróneo.  Lo que la RAE no ve y lo que Villanueva ignora es que el lenguaje inclusivo no apunta al cambio gramatical sino que fija una postura política.

 

De tanto en tanto la RAE se pronuncia en contra de la utilización del lenguaje inclusivo y argumenta que no se debe perder la economía de lenguaje, que no se puede ir contra la gramática, etc.  Sin embargo, el español es una lengua viva y una de las características de los signos lingüísticos es que con el paso del tiempo pueden alterarse y así aprendimos sobre su inmutabilidad y mutabilidad.

 

De todos modos, poco importa la postura de una institución que camina muy atrasada frente a los cambios sociales, más bien lo que preocupa es el festejo revanchista de un sector de la sociedad que ven en lenguaje inclusivo una de las tantas “confusiones” de la agenda feminista. “Porque encima de cuestionar la maternidad, también se meten con el lenguaje”, como escuché decir a un colega.

 

Pero, ¿qué tiene que ver el lenguaje con un cambio social? La respuesta es de doble entrada ya que de acuerdo a la percepción que tenemos de la realidad podemos cambiar el lenguaje. Y, a la vez, con un lenguaje que represente a la totalidad de la humanidad y de manera igualitaria, se puede cambiar la percepción de la realidad.

 

Por lo tanto, el lenguaje inclusivo apunta a un efecto social, es así. No se puede desconocer este contexto histórico de la cuarta ola del feminismo donde el lenguaje inclusivo está tomando más fuerza a través de la creación de sentido en las redes sociales y en los medios tradicionales, que para bien o para mal lo colocaron en agenda (porque de la burla también sacamos frutos). La “e” del lenguaje inclusivo cobró sentido público en las trincheras de las calles argentinas donde millones de mujeres pedimos por la legalización del aborto. Tampoco se puede desconocer el protagonismo de la juventud y su creatividad para el uso de la “e”.

 

Aún en construcción

Hace casi 4 décadas que el feminismo hizo del lenguaje un terreno por el que había que batallar y se valió de mucha creatividad. Porque lo que no se nombra no existe y empezamos a nombrarnos con la “a”. Luego, algunas (no todas) disidencias sexuales buscaron en la “e” una representación. Y la “e” también incluiría a las que éramos nombradas con “a” y estaríamos contempladas en: “todes”. Pero, no fueron (y no son) pocas las feministas que se han pronunciado a favor de la ´a´ para seguir nombrando a las mujeres. “Que la ´a´ que tanto costó conseguir y que aún no está del todo asimilada en los discursos no se pierda. “Que la ´e´ no se convierta en invisibilizadora de nosotras”, dice a SemMéxico Carolina L. una docente inclusiva.

 

Cristian Oscar Prieto es periodista con visión de género y refiere a SemMéxico que “ningún tipo de lenguaje puede invisibilizar a nadie. Si la ´a´ no me presenta, utilizo la ´o´ o la ´e´”. Prieto alude también a la economía del lenguaje y dice que “si hablamos de generalidades es bueno utilizar la “e”. En cambio, en mi caso, cuando escribo aplico el asterisco y es preferible ese uso ante que la gran invisibilización que implica la ´o´”.

 

El debate puede ir más lejos porque hay quienes observan que la “e” no es tan ingenua porque, por ejemplo: presidente o gerente no aplica para mujeres ni disidencias, solo vale para varones. Hay diferentes posturas y en medio del fragor por nuestros reclamos estamos aún deconstruyendo y construyendo pero sin dogmas.

 

Características del lenguaje inclusivo

El lenguaje siempre fue un terreno de disputa de poder y el lenguaje inclusivo traspasa la gramática y las normas aprendidas, porque:

• implica empatía: es decir que tenemos la oportunidad de hacer sentir a otras personas que existen. Traspasa el binarismo, la heteronorma y busca que las palabras representen a la realidad completa.

• implica una postura política: porque nuestra lengua no es neutra ni ingenua porque sigue empeñada en ser promotora de ginopia y co-constructora de un “orden” injusto y caduco. Entonces, el lenguaje inclusivo es una cuestión política porque denuncia y evidencia lo que se dio como normal.

A la vez, que en lo personal me molesta cuando se refieren al lenguaje inclusivo como lo políticamente correcto porque no lo es. Es que la “corrección” puede ser policíaca y encorsetada. En cambio, la propuesta de un cambio político en el lenguaje es una disrupción a lo normativo, a lo que se asume como “correcto”.

Hay que seguir subrayando que el feminismo no impone a nadie el uso del lenguaje inclusivo y la RAE tampoco puede decirnos como utilizar el habla. ¿Puede la RAE pedir que se consulte un diccionario antes de hablar?, ¿puede la RAE censurar que una joven diga frente a una cámara de TV en medio del fuego por el debate que se dio en Argentina por la legalización del aborto, que “a les diputades indecises queremos demostrarles que nos va a pasar por al lado que sigan muriendo mujeres? No, no puede.

El lenguaje inclusivo no es una cuestión gramatical, es una práctica que la militamos para hacernos visibles. Y, visibilizar es politizar. En eso estamos, politizando.

SEM/nl


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COMENTARIOS

  • Kammerjäger Scharfrichter

    2018-12-28 14:45:03

    No hay necesidad de usar ese lenguaje seudoinclusivo (@, x, *, e). Hacerlo es señal de debilidad para quién lo use, por el solo hecho de dejarse llevar con la moda fatua, propias de unas pocas mentes de semillas podridas. Sin duda la incorporación de las signos (@), (x), (*), (e) como inclusivo no funciona, dado que en el idioma castellano la vocal «e» es naturalmente masculino, (x, @, *) son impronunciables, y es que la gramática de la lengua castellana está casi perfectamente estructurada sin dar más cabida para todos aquellos atrevidos que intentan deformarla. La reformación del idioma va mucho más allá y que nada tiene que ver con la inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo. Para los que incentivan el lenguaje «inclusivos que se expresan en dobles (os/as), (o)(a), (o/a)» y «seudoinclusivos que usan (@, x, *, e) todas las puertas están cerradas, menos una, La GRAMÁTICA CASTELLANA (Ortología, Analogía, Sintaxis, Ortografía). Es claro que si se arrepienten aunque sea en el último instante podrán ser ayudados a fin de enmendar sus errores por atrevido intentando deformar el idioma. EL IDIOMA EVOLUCIONA ¡Ciertamente hasta aquí... sí estamos de acuerdo ...! ¡El idioma tiene que modificarse! Pero eso no significa que tengamos que modificar poniendo una simple (e) o lo que sea, que valga como inclusivo o neutro y pensar que el problema de género gramatical está resuelto. SOBRE EL LENGUAJE SEUDOINCLUSIVO (@, X, *, E) El lenguaje seudoinclusivo no generaliza, no representa la totalidad de la humanidad, ni cumple con la finalidad de «igualdad», ni peor aún de INTEGRIDAD de toda la clase social sean éstos de la «izquierda (comunidad feminista, homosexuales, lesbianas, transgéneros y toda la gama de aquellos perversos que están más perdidos que los mismos perdidos en la orientación sexual, ideología de género, abortistas, aberración sexual de toda especie, etc., etc., etc.)» o de la «derecha (Sociedad normal)». No cambia la percepción de la realidad. Apunta a un efecto social contradictorio, la (e) es el lenguaje seudoinclusivo de una insignificante minoría transgresora infiltrados como cómplices abyectos incitando al odio a la sociedad consciente con la incentivación de la tan cacareada e inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo. Apuntan al cambio gramatical como único objetivo desequilibradamente ofuscado, corrompiendo las normas de un idioma firme. Un reclamo innecesario a la real gramática castellana, una queja que no cabe en la consciencia de seiscientos millones de hispanohablantes. No traspasa la gramática, ni las normas aprendidas. No implica la empatía. No traspasa el binarismo, ni la heteronorma, ni busca que las palabras representen a la realidad completa. Fija una postura política de dinosaurios que se extinguieron. Subrayan que el feminismo impone de manera sigilosamente. El lenguaje seudoinclusivo no es una práctica que militan para hacerlas visibles. La comunidad seudoinclusiva reconoce lo dormido que están con el protagonimo de la juventud inconsciente para la creatividad y uso de la e. No pueden cambiar el mundo; ni mantenerse unidos, ni llegarán a ninguna parte. Tampoco pueden caminar juntos, respetarse, valorarse como personas humanamente diferentes, y socialmente iguales que deberían ser. Ni siquiera pelean por los derechos de los más perjudicados por el sistema capitalista explotador de adultos, y ahora legalmente también de niños. El lenguaje seudoinclusivo no espanta el hambre, la enfermedad, la pobreza extrema, la miseria, el gatillo fácil, la falta de trabajo, la explotación, la segregación de los ricos hacia los pobres, la deshumanización a estas alturas del siglo XXI, ni luchan por los derechos de los más vulnerables. Y obligan sigilosamente usar tal descarriado lenguaje seudoinclusivo. Cambian e innovan el término con la sin razón que va en contra de ellos mismos. Piden que la (e) no se convierta en invisibilizadora. ¿Qué? ¿Aún más pedís que la (e) no se convierta en invisibilisadora de vosotras? Con certeza les decimos que la letra «e» no visibiliza a la mujer por el solo hecho de ser una vocal naturalmente masculino. En cuanto esto sea para vosotros un fino pretexto para justificar sus delitos como transgresores del idioma, pidiendo a estas horas de la vida que la letra (e) sea reconocido como inclusivo o neutro dentro del colosal idioma castellano. No tiene sentido.

    Kammerjäger Scharfrichter

    2018-12-28 14:47:32

    No hay necesidad de usar ese lenguaje seudoinclusivo (@, x, *, e). Hacerlo es señal de debilidad para quién lo use, por el solo hecho de dejarse llevar con la moda fatua, propias de unas pocas mentes de semillas podridas. Sin duda la incorporación de las signos (@), (x), (*), (e) como inclusivo no funciona, dado que en el idioma castellano la vocal «e» es naturalmente masculino, (x, @, *) son impronunciables, y es que la gramática de la lengua castellana está casi perfectamente estructurada sin dar más cabida para todos aquellos atrevidos que intentan deformarla. La reformación del idioma va mucho más allá y que nada tiene que ver con la inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo. Para los que incentivan el lenguaje «inclusivos que se expresan en dobles (os/as), (o)(a), (o/a)» y «seudoinclusivos que usan (@, x, *, e) todas las puertas están cerradas, menos una, La GRAMÁTICA CASTELLANA (Ortología, Analogía, Sintaxis, Ortografía). Es claro que si se arrepienten aunque sea en el último instante podrán ser ayudados a fin de enmendar sus errores por atrevido intentando deformar el idioma. EL IDIOMA EVOLUCIONA ¡Ciertamente hasta aquí... sí estamos de acuerdo ...! ¡El idioma tiene que modificarse! Pero eso no significa que tengamos que modificar poniendo una simple (e) o lo que sea, que valga como inclusivo o neutro y pensar que el problema de género gramatical está resuelto. SOBRE EL LENGUAJE SEUDOINCLUSIVO (@, X, *, E) El lenguaje seudoinclusivo no generaliza, no representa la totalidad de la humanidad, ni cumple con la finalidad de «igualdad», ni peor aún de INTEGRIDAD de toda la clase social sean éstos de la «izquierda (comunidad feminista, homosexuales, lesbianas, transgéneros y toda la gama de aquellos perversos que están más perdidos que los mismos perdidos en la orientación sexual, ideología de género, abortistas, aberración sexual de toda especie, etc., etc., etc.)» o de la «derecha (Sociedad normal)». No cambia la percepción de la realidad. Apunta a un efecto social contradictorio, la (e) es el lenguaje seudoinclusivo de una insignificante minoría transgresora infiltrados como cómplices abyectos incitando al odio a la sociedad consciente con la incentivación de la tan cacareada e inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo. Apuntan al cambio gramatical como único objetivo desequilibradamente ofuscado, corrompiendo las normas de un idioma firme. Un reclamo innecesario a la real gramática castellana, una queja que no cabe en la consciencia de seiscientos millones de hispanohablantes. No traspasa la gramática, ni las normas aprendidas. No implica la empatía. No traspasa el binarismo, ni la heteronorma, ni busca que las palabras representen a la realidad completa. Fija una postura política de dinosaurios que se extinguieron. Subrayan que el feminismo impone de manera sigilosamente. El lenguaje seudoinclusivo no es una práctica que militan para hacerlas visibles. La comunidad seudoinclusiva reconoce lo dormido que están con el protagonimo de la juventud inconsciente para la creatividad y uso de la e. No pueden cambiar el mundo; ni mantenerse unidos, ni llegarán a ninguna parte. Tampoco pueden caminar juntos, respetarse, valorarse como personas humanamente diferentes, y socialmente iguales que deberían ser. Ni siquiera pelean por los derechos de los más perjudicados por el sistema capitalista explotador de adultos, y ahora legalmente también de niños. El lenguaje seudoinclusivo no espanta el hambre, la enfermedad, la pobreza extrema, la miseria, el gatillo fácil, la falta de trabajo, la explotación, la segregación de los ricos hacia los pobres, la deshumanización a estas alturas del siglo XXI, ni luchan por los derechos de los más vulnerables. Y obligan sigilosamente usar tal descarriado lenguaje seudoinclusivo. Cambian e innovan el término con la sin razón que va en contra de ellos mismos. Piden que la (e) no se convierta en invisibilizadora. ¿Qué? ¿Aún más pedís que la (e) no se convierta en invisibilisadora de vosotras? Con certeza les decimos que la letra «e» no visibiliza a la mujer por el solo hecho de ser una vocal naturalmente masculino. En cuanto esto sea para vosotros un fino pretexto para justificar sus delitos como transgresores del idioma, pidiendo a estas horas de la vida que la letra (e) sea reconocido como inclusivo o neutro dentro del colosal idioma castellano. No tiene sentido.

    Kammerjäger Scharfrichter

    2018-12-28 15:44:31

    Una verdadera mujer que enseña no fomenta sigilosamente la degeneración sexual “infrasexualidad (homosexualidad, lesbianismo, aborto, sodomismo, ideología de género, moda con pierses y tatuajes, aberración de toda especie, etc. etc. etc.)”, mucho menos se infiltra como cómplice abyecto incitando al odio a la sociedad consciente con la incentivación de la tan cacareada e inaceptable idea del lenguaje seudoinclusivo (@, x, *, e). Una verdadera Maestra que tiene mérito enseña los verdaderos valores de la vida «Amor por la familia y de sus semejantes». De eso deben ocuparse las feministas. No pierdan el tiempo inútilmente en esto y dedíquense a sus labores que se les han encomendado hacer como mujer.

    Desobediencia y Felicidad

    2019-01-03 20:30:28

    Felicitaciones por el artículo, Norma Loto. Muy claro y necesario. Y Lo mejor de todo es saber q son les chiques quienes hacen del lenguaje una barricada y defienden e impulsan los cambios en las aulas. Lamentables los comentarios de los trolls, se ve q les pagan por posteo y q no les importa repetirse mientras mencionen las tres palabras clave q les marcaron construir como blanco de ataque: feministas, ideología de género y homosexualidad


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