Mujeres

Crecería el PIB mundial en 28 billones de dólares si se respetaran los derechos laborales de las mujeres

* Día Internacional de la Mujer de 2017: “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”.


* * En el mundo las mujeres sólo ganan 77 céntimos por cada dólar que ganan los hombres por un trabajo de igual valor

Gloria Analco

SemMéxico, Cd. de México, 6 marzo 2017.- Si las mujeres desempeñaran una función idéntica a la de los hombres en los mercados de trabajo, el PIB mundial anual aumentaría en 28 billones de dólares de aquí a 2025, lo cual significaría un aumento del 26 por ciento.
ONU Mujeres expuso la situación actual de las mujeres en el cambiante mundo del trabajo, al elegir como tema central del Día Internacional de la Mujer de 2017, que se celebrará el próximo 8 de marzo, “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”.
El organismo de la ONU destacó que el mundo del trabajo sigue planteando importantes retos para liberar el potencial económico que tienen las mujeres para crear un futuro mejor.
En su evaluación, ONU Mujeres señaló que la población económicamente activa en el mundo actualmente ocupa al 76.1 por ciento de la población masculina y al 49.6 por ciento de la femenina, a pesar de que la globalización ha contribuido a que millones de mujeres se hayan integrado a un trabajo remunerado.
Señaló que a escala mundial, las mujeres tienen mayor probabilidad de estar desempleadas que los hombres, ya que de la actual tasa de desempleo, que asciende a 5.8 por ciento, el desglose según el género es que la población masculina está desempleada en un 5.5 por ciento y la femenina en un 6.2 por ciento.
Dijo que en el mundo las mujeres sólo ganan 77 céntimos por cada dólar que ganan los hombres por un trabajo de igual valor y que ello es causa fundamental de desigualdad en términos de ingresos a lo largo de toda su vida.
“Al ritmo actual, esta brecha tardará 70 años en cerrar. Las políticas laborales representan un factor crucial en este tema”, recalcó.
En los países en desarrollo, el sector informal es la principal fuente de empleo para las mujeres, donde a nivel mundial ellas representan el 63 por ciento de ese colectivo.
La violencia contra las mujeres en el mundo laboral también constituye una vulneración de los derechos humanos que las afecta severamente con independencia de su edad, ubicación, nivel de ingresos o condición social.
En este renglón, ONU Mujeres indicó que las mujeres pueden experimentar acoso o agresión sexual en el trabajo y en el trayecto de ida y vuelta de éste, y agregó que a pesar de que muchos países cuentan con leyes o disposiciones para combatir ese tipo de violencia, sus efectos son muy limitados.
En Europa, por ejemplo, un 55 por ciento de las mujeres han experimentado acoso sexual en al menos una ocasión desde que cumplieron 15 años, y de ellas, un 32 por ciento lo sufrió en el trabajo.
“La violencia contra las mujeres puede limitar su potencial económico y social y tener una incidencia significativa en su salud física y mental, lo cual puede conducir al absentismo, la pérdida de oportunidades de promoción y la pérdida de puestos de trabajo”, hizo ver.
En puestos de liderazgo, las mujeres ocupan el 23 por ciento de los escaños parlamentarios y sólo el 4 por ciento de los cargos de dirección general en empresas incluidas en la lista Fortune 500.
Alrededor de 197 millones de personas en edad de trabajar se encontraban desempleadas en 2015, lo cual supuso 27 millones más que el nivel de paro anterior a la crisis financiera de 2007, cifra que va en ascenso.
La tasa de desempleo juvenil se sitúa en el 13.1 por ciento, muy por encima de la tasa de desempleo mundial (5.8 por ciento), mientras que la disparidad de género es muy acuciante en algunas regiones, como África del Norte y los Estados árabes, donde la tasa de desempleo juvenil de las mujeres casi duplica la de los hombres jóvenes.
Ello, a pesar del incremento del nivel educativo, lo cual indica que la educación, por sí sola “no puede superar las barreras estructurales que existen en los mercado de trabajo”, señaló ONU Mujeres.
También destacó que las mujeres están concentradas en empleos menos remunerados, de menor cualificación y mayor inseguridad, además de estar insuficientemente representadas en puestos con responsabilidad de toma de decisiones y escasamente presentes en campos como la ciencia y la tecnología.
Precisó que la mitad de la población activa a escala mundial trabaja en el sector servicios, un ámbito en el que predominan las mujeres, ya que la proporción de mujeres en este sector llega al 77 por ciento en Asia Oriental y al 91.4 por ciento en América del Norte.
También dio a conocer que las ocupaciones de las mujeres varían de forma considerable por región y por nivel de ingresos, ya que en los países de ingresos altos las mujeres se concentran en los sectores de salud, educación y comercio.
En los países de ingresos bajos y medianos-bajos, las mujeres trabajan principalmente en la agricultura, siendo la segregación sectorial y ocupacional una de las consecuencias de las barreras estructurales y de la discriminación basadas en el género.
Es ahí donde predominan la pobreza, la falta de flexibilidad de los horarios de trabajo, el acceso limitado o nulo a servicios de cuidado infantil asequibles y de calidad, las deficiencias políticas en materia de licencias de maternidad y paternidad y las actitudes sociales que les impide tener una mejor calidad de vida.
Por ello, en la evaluación de ONU Mujeres considera fundamental que crezca el liderazgo y la representación de las mujeres en sindicatos, organizaciones profesionales y patronales, órganos de gobierno y en los corporativos para defender sus derechos laborales y garantizar un trabajo decente para todas y todos.

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