Congreso

Llaman a crear políticas públicas cono perspectiva de género en Guerrero

La violencia contra la mujer es quizá la más vergonzosa violación de los derechos humanos.


* En Guerrero, las mujeres viven bajo un clima de violencia.

Josefina Aguilar Pastor, corresponsal

SemMéxico. Chilpancingo, Guerrero. 16 de febrero de 2017.- Sigue siendo una tarea pendiente la creación de mecanismos para que instituciones públicas cumplan con su obligación de crear políticas públicas con perspectiva de género ya que aún persisten las desigualdades entre mujeres y hombres, ponderó la diputada local Silvia Romero Suárez.

El día de ayer, el marco del Día de la Mujer Mexicana, la diputada perredista, Silvia Romero Suárez, hizo uso de la tribuna del Congreso de Estado, donde hizo suyo el reclamo de las mujeres para poder gozar de un empleo sin distinción de sexo, lograr el mejoramiento de la calidad de vida propia y de su familia, que se establezcan instituciones que permitan garantizar el respeto a sus derechos fundamentales, sin miedo a ser violentadas o abusadas física, mental o emocionalmente.

“Debemos luchar para que exista un Estado donde hombres y mujeres tengamos las mismas oportunidades de desarrollo, de independencia y de participación en la toma de decisiones”, subrayó.

En este día - de la Mujer Mexicana-, expuso, debería ser un día de reflexión, de análisis, porque aún los derechos de las mujeres y de los hombres no se ejercen de manera igualitaria, existe una sociedad que no reconoce que los progresos de los derechos humanos no han sido homogéneos, que persisten las desigualdades entre mujeres y hombres y que sigue habiendo obstáculos importantes, que entrañan graves consecuencias para el bienestar de todos.

Agregó que la acción de lucha iniciada en México por Amalia González Caballero de Castillo Ledón y la dramaturga Maruxa Villalta, aún sigue su curso, “aún las mujeres mexicanas no sabemos que es la participación igualitaria. Aún, las palabras que nos definen conllevan tal carga de dominación masculina, describen tan nítidamente la figura de la inferioridad o de la impureza que la lucha contra la desigualdad, la violencia y los tabúes no parece aspirar a un fin más ambicioso que el de abolir las diferencias entre ambos sexos, en la medida en que tales diferencias perjudican siempre a las mujeres”.

En México como en el resto del país apuntó la legisladora, existe una férrea resistencia a cumplir la Declaración de Beijing, que dice: “la potenciación del papel de la mujer y la plena participación de la mujer en condiciones de igualdad en todas las esferas de la sociedad, incluidos la participación en los procesos de adopción de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad, el desarrollo y la paz”.

Recordó que uno de los primeros logros en el reconocimiento de los derechos en México, fue el voto de la mujer, que se dio el 6 de abril de 1956, quedando constituido el “Día de la Independencia política de la Mujer Mexicana”. Pero hoy, la lucha de la mujer no es en el plano de los derechos políticos únicamente -que aún falta mucho por hacer- la lucha de la mujer es por el fortalecimiento de las instituciones públicas que las protejan contra la violencia, que les proporcionen justicia, y que se nos reconozca nuestros derechos humanos. “Esta es una realidad que debemos poner mayor atención como Legisladores”, destacó.

Como en muchos de los estados del país, en Guerrero, las mujeres viven bajo un clima de violencia, de menoscabo de sus derechos, quienes han tenido la desgracia de sufrir maltratos, hasta perder la vida, aún proclaman justicia, debido a que la violencia física contra las mujeres es cada vez más frecuente, admitió.

Por ello, hizo un llamado a sus compañeras y compañeros diputados a anteponer su intereses de grupo y refuercen los derechos de las mujeres, estableciendo mejores y mayores mecanismos que permitan prevenir y sancionar aquellos hechos de violencia contra las mujeres, así como acompañar a quienes han sufrido cualquier tipo de violencia, para que puedan volver a tener la fortaleza de seguir adelante, y desarrollarse de manera plena.

Romero Suárez, concluyó su participación con las palabras de quien fuera Secretario General de las Naciones Unidas: “La violencia contra la mujer es quizá la más vergonzosa violación de los derechos humanos. No conoce límites geográficos, culturales o de riquezas. Mientras continúe, no podremos afirmar que hemos realmente avanzado hacia la igualdad, el desarrollo y la paz”.



Comment Box is loading comments...