Manifestaciones; derechos contrapunteados

Ambigú


* ¿Saben a quién le echaron la culpa? Al gobierno, por no cumplir sus demandas

Martha Elba Torres Martínez

SemMéxico, Morelia, Mich., 10 noviembre 2017.- De veras que el único lujo que no podemos darnos los periodistas, es la memoria corta.

El pasado martes 7, sindicalizados de los tres Poderes del estado bloquearon diversas calles y avenidas de oficinas gubernamentales, en tanto que la CNTE taponó los accesos principales de la capital, el de Pátzcuaro y Salamanca. Y obvio, tuvieron que ser liberados a eso del medio día, a punto de guamazos. ¿De qué otro modo?

Y es que es la disyuntiva de toda autoridad, como la de la Ciudad de México, Oaxaca con los plantones o la de Guerrero con los bloqueos a la autopista del Sol. No nos hagamos los occisos: la historia registra innumerables movilizaciones de la CNTE y normalistas que han terminado con resultados fatales.

Y no necesariamente a manos de la autoridad. Me centro en Michoacán. En junio de 2013, un tráiler sin frenos hizo chuza de centistas en la caseta de Zurumucapio de la autopista Siglo XXI: 8 muertos; en abril de 2014, el conductor de una camioneta, desquiciado, embistió un bloqueo de normalistas en la salida a Salamanca. Una joven que no era de la Normal, resultó gravemente herida y el hombre terminó en la cárcel. En noviembre de 2015, en cobertura de otra marcha centista, una joven reportera de TV Azteca fue atropellada y murió. Estos son eventos, que a botepronto, recuerdo. ¿Y saben a quién le echaron la culpa? Al gobierno, por no cumplir sus demandas.

En el uso de la fuerza pública a fin de desalojar vialidades, para nada justifico el uso de la fuerza pública. Pero ¿cómo salir bien librado en el eterno dilema de salvaguardar los derechos a la libre manifestación y al libre tránsito? A mi juicio imposible, mientras tengamos gobiernos omisos e indolentes para aplicar la ley…

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Algo que por lo menos a estos grupos de presión les podemos agradecer, es que con antelación avisan de sus movilizaciones para que cada quien tome sus precauciones. “El martes, nadie entra y nadie sale”. Con esos huevos –perdón por la expresión que no es de quien esto escribe- fue la advertencia de Víctor Zavala, el dirigente de la CNTE.

Entonces, quienes pudimos, como moscas en la pared, nada más viendo y oyendo.

En el programa “Voz y Solución” de CB Televisión que en vivo monitoreaba los bloqueos y marcha, el hartazgo ciudadano se expresó a todo lo que daba. Apabullantemente reprobaban a una burocracia anodina e insaciable, pero igual fustigaban a una autoridad incapaz y omisa ante tanta violencia social.

Entonces, malo porque no los quitan y peor porque los quitan. Es la cruz del cuetero. Y requetepeor, que entre la catorriza y con la adrenalina a tope, resulten reporteros o ´cámaras´ afectados.

Pero a lo que voy, es que de repente, nadie se acuerda del sinfín de veces que la Coordinadora nos la ha aplicado; de la huelga de 14 días del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE) en 2008 y que atoró durante todo ese tiempo, miles de trámites oficiales. Obvio que no lograron ese 15 por ciento de aumento salarial, pero el dirigente Antonio Ferreyra si arrancó al entonces secretario de Gobierno, Fidel Calderón Torreblanca, las prestaciones de los 7 mil sindicalizados para entregarlas él directamente a sus agremiados. Esta taradez es lo que ha hecho invencible e inamovible al líder.

Tampoco ya nadie se acuerda de los tiempos en que Morelia era sitiada por los transportistas. Vaya días que vivimos entre 2009 y 2010. Entonces sí estaba cañón la cosa. Por un lado, los de a pie, no se podían trasladar de un lugar a otro a falta de combis y taxis, y automovilistas tampoco porque las unidades las estacionaban en las calles y avenidas donde sabía José Martínez Pasalagua, causarían más daño. Y no miento. Ahí están los registros históricos.

Pero igual, son desmemoriados las y los diputados actuales, que se rasgan las vestiduras por lo que dicen ´excesos´ del martes. Y la coyuntura les sirvió para declarar otra vez, sobre la iniciativa de ley, en la congeladora, para regular las marchas. Dicen los legisladores que la pueden sacar a orear.

La primera iniciativa en torno al tema, data del 2011 y precisamente por los enormes estragos que provocaba la CNTE –con todo y que Leonel Godoy les daba a manos llenas- y los transportistas. Era la “Ley que regula el derecho de la libre manifestación política pública en el estado de Michoacán de Ocampo” pero que desde la 71 Legislatura –estamos en la 73- nunca logró el consenso de las bancadas, particularmente por el PRD.

Así que esta ocasión, el mal humor social volvió a tener eco en el Congreso local que prometió tomar una decisión de descongelar la iniciativa o no, a finales de noviembre. No lo creo, por los tiempos electorales. Así que ya serán otra vez noticias, una vez que se vuelva a dar una crisis de movilidad.

Lo que sí llamó mi atención fue la respuesta rápida en comunicación política para colocar en el torrente de información sobre los bloqueos y la marcha centista, el discurso oficial. Hubo comunicados de Finanzas sobre los depósitos a Pensiones; de Educación, respecto a las negociaciones y sanciones; de Seguridad Pública en torno a los desalojos y al cierre, de la Secretaría de Gobierno.

Y me explico por qué la observación.

Los ´cuartos de guerra´ con Lázaro Cárdenas Batel y Godoy Rangel no fueron funcionales por reacción tardía, en el tema no solo educativo, sino de seguridad. Invariablemente teníamos que esperar al día siguiente para la entrevista; con Fausto Vallejo y Salvador Jara me quedó claro que no tenían ni idea para qué sirve un ´comité de crisis´. Podían pasar días sin una declaración de la máxima autoridad en el estado. Don “F” enfermo y con tantas broncas y el ex rector, con Alfredo Castillo gobernando de facto, mejor se quedaba en Casa de Gobierno a correr por las mañanas y leer por las tardes.

Pero me detengo en un párrafo del comunicado SEGOB 523/2017:

“Después de los acontecimientos de este martes, en el que miles de morelianas y morelianos se vieron afectados en sus actividades cotidianas producto de movilizaciones sindicales, durante las que se bloquearon los accesos a la ciudad y la circulación en diversas vialidades, el encargado de la política interna (Adrián López Solís) afirmó que el Gobierno del Estado replanteará la relación entre estos grupos que utilizan la presión como método y que se circunscribirán a lo establecido en la ley y en las obligaciones contractuales existentes”.

Me imagino que habrá querido decir “replanteará la relación con estos grupos”. Todo el despacho de prensa no detalla más en ese sentido. ¿Cómo y en qué sentido, replantear una relación con líderes que no conocen de honor a la palabra, honestidad y respeto?

Esto no lo escuchaba desde 2013, cuando en rueda de prensa en Palacio de gobierno, el entonces gobernador interino Jesús Reyna García anunciaba el rompimiento del diálogo con la CNTE, tras la decisión de Juan José Ortega Madrigal y sus secuaces, de mantener el paro indefinido que para el 17 de octubre ya contabilizaba 78 días.

“Mientras no depongan esa actitud, es una decisión, el gobierno del estado suspende los acuerdos a que ha llegado con la CNTE mientras ellos no depongan estas acciones que afectan a la sociedad”, sostuvo.

Y es que de veras, no tienen llenadero.

El puro paro de ese año, le costó al gobierno 200 millones de pesos, como “apoyo al poder adquisitivo de los trabajadores de la educación”. Si sumamos esta sola ´conquista´, hablamos ya de 600 mdp del déficit en el sector educativo que al 2015 rebasaba los 5 mil 400 mdp. Y ahí están los datos: en bonos que datan desde ese año, el gobierno silvanista ya ha cubierto mil 600 mdp.

El caso que con Reyna García, la CNTE ya había aceptado iniciar el ciclo escolar 2013-2014 en tiempo y forma, pero el 19 de agosto, por sus tonates, decidieron que siempre no, porque con el paro apoyarían al magisterio oaxaqueño. Fue hasta mediados de septiembre que las niñas y los niños pudieron estrenar sus nuevos cuadernos en la escuela.

¿Y dónde anda Juan José Ortega? Poco se sabe. De los que sí, Sergio Espinal, “El Muñeco”, Raúl Morón y otros ex dirigentes de la CNTE buscando que Andrés Manuel gane la Presidencia y recuperar sus viejos cotos...

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Y a propósito de Morena, hasta parece que me leyeron en la entrega anterior, al hacer notar la distancia entre los dirigentes en Michoacán, de Morena y el Partido del Trabajo, Roberto Pantoja y Reginaldo Sandoval, respectivamente, a pesar de que sus liderazgos a nivel nacional habían anunciado la alianza electoral para el 2018, desde junio pasado. También, que a los pejecistas del PRD tampoco los juntaban.

Pues el lunes 9 por la mañana, ya estaban sentados ambos dirigentes, blanqueados por Fidel Calderón y Raúl Morón. En rueda de prensa, anunciaron que “van juntos” en los procesos en Michoacán.

De lo que dijo Pantoja, rescato que esta Morena en la definición de los perfiles de quienes nos van a representar, el método y la paridad; que seguirá el diálogo con la dirigencia petista y “avanzarle en el trabajo territorial y de municipios y distritos”.

Reginaldo Sandoval se centró en la persecución política que dice, lleva el Gobierno Federal contra líder del PT, por el asunto de los Cendis y que en lo personal, no teme que se le investigue. El caso que no aportaron nada novedoso.

Pero una imagen puede decir más que mil palabras. Y en la mesa, además de los mencionados, el diputado local Juan Pablo Puebla y precisamente Artemio “El Muñeco” Ortiz, que forma parte del comité nacional. Atrás, Graciela Andrade, quien todo indica será candidata al Senado. Hay que recordar que por paridad, a Michoacán le toca que mujer encabece la fórmula; Cristina Portillo, el solitario regidor Osvaldo Ruiz, que llegó al cargo gracias al PRD y Alfredo Bedolla que sí es morenista de origen.

Salvo Pantoja, todos los referidos buscan candidatura. ¿Les alcanzará? Puede que sí si los ayuda el Peje con las encuestas. Pero ninguno garantiza triunfo, sus propios antecedentes políticos los condenan…

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