Política pública para la atención a la violencia contra las mujeres

El nuevo sistema de justicia penal de juicios orales todo el sistema de procuración e impartición de justicia está paralizado


* Hay desinformación sobre como litigar y presentar informes periciales dentro del nuevo modelo

LA OPINIÓN

Rita Imelda Fernández
SemMéxico, 12 julio 2017.- La violencia contra las mujeres ha sido un problema público que saltó a la agenda estatal en la Ciudad de México en la década de los noventa, cuando las feministas llamaron la atención sobre la violencia ocurrida en los hogares por parte de sus parejas principalmente.
Anteriormente en la década de los setenta en Estados Unidos se popularizó el lema lo personal es político para llamar la atención sobre los eventos que sucedían en el ámbito privado y que se consideraban inscritos en la esfera de lo familiar-personal y, que por tanto, no tenía el estado injerencia en ellos, como es el caso de las violaciones por parte de esposos o parejas, la violencia física, entre muchas otras.
En los noventa tras el empuje de las feministas se creó la Ley de Prevención y Atención a la Violencia Intrafamiliar que fue la punta de lanza de esta transformación. Aunque actualmente sabemos que inscribir la violencia contra las mujeres en el ámbito familiar invisibiliza el poder desigual entre géneros y las demás implicaciones que tienen los estereotipos de género. También se crearon las ahora llamadas UNAVI´s (Unidades de Atención a la Violencia Intrafamiliar) el Centro de Atención y Prevención a la Violencia Intrafamiar (CAVI) y otros organismos especializados.
Con el nuevo siglo llegó un segundo impulso que creó a nivel nacional el Instituto Nacional de las Mujeres, la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley de Igualdad entre hombres y mujeres, la Ley contra la Discriminación, entre otras modificaciones igual de importantes que incorporaban ya la perspectiva de género y de manera explícita se reconocía la desigualad entre mujeres y hombres.
En esta última década se han creado como parte de la política pública para atender la violencia contra las mujeres los llamados Centros de Justicia para Mujeres, la Alerta de Género, las fiscalías especializadas en delitos de trata, de delitos sexuales y feminicidios.
Aunque todos estos avances no pueden ser menospreciados aún no son los suficientes para contrarrestar la violencia contra las mujeres. En México cada cuatro horas hay un feminicidio, las violaciones no han disminuido y el panorama no es alentador.
Hace unos días se presentó el Observatorio Ciudadano de los Centros de Justicia para las Mujeres, el cual aplaudo y celebro. También existe el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidios y otras asociaciones que se han dedicado a dar diagnósticos y pistas al gobierno sobre cómo mejorar la política pública.
Pero la política pública es mucho más amplia y atraviesa diferentes problemáticas que deben ser analizadas con la metodología propia de la evaluación de política pública y requiere el esfuerzo de las y los especialistas en la materia, lamentablemente como pasa siempre la corrupción impide que personas con las acreditaciones de especialistas no lleguen a los espacios donde sus recomendaciones y propuestas hagan eco.
Por ejemplo, con la entrada en vigor del nuevo sistema de justicia penal de juicios orales todo el sistema de procuración e impartición de justicia está paralizado y no solo para evitar que mujeres en violencia sean puestas en procesos de conciliación donde se ha dicho por organismos nacionales e internacionales que deben ser evitados dado el poder y agresión que pueden ser sufridas por las víctimas.
También hay desinformación sobre como litigar y presentar informes periciales dentro del nuevo modelo. Sin embargo, durante los ocho años previos a la implementación de este modelo se erogaron en todo el país millones de pesos para capacitaciones. Procesos similares ocurren por todo el país y en todos los niveles y órdenes de gobierno.
Queda entonces redoblar, unir, estrechar esfuerzos para promover la transparencia y rendición de cuentas y mantener viva la agenda sobre la violencia contra las mujeres pero no solo para la atención y sanción, se debe invertir mucho más en prevenirla.
@RitaIFdz






Comment Box is loading comments...