Mi fallido activismo

Mi fallido activismo


* Mi fallido activismo

LA OPINIÓN

Carolina Jayme Foyo

SemMéxico, San Luis Potosí, SLP., 19 octubre 2016.- Quise detener mis labores para sumarme al “Paro Nacional de Mujeres #NiUnaMenos “, pero parte de mi trabajo de hoy fue organizar una conferencia por el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, y considerando que el año pasado murieron más de 90 mujeres por esa causa en mi estado, decidí que continuar con mis labores tenía más sentido con la frase Ni una menos, que dejarlas de hacer.

Desde hace días en el grupo de Facebook del movimiento en mi ciudad se han organizado manifestaciones y marchas para exigir a las autoridades se ponga a un freno a las desapariciones de mujeres y adolescentes, asunto que desde principios del mes es un tema social, mediático, familiar y por supuesto entre los grupos de redes sociales incluyendo el whats app. Quise participar en las marchas, pero mis labores de madre, trabajadora, cantante y ahora hasta en la venta directa, me la pusieron difícil y es que urge salir de las deudas.

Hemos estamos al pendiente del caso de Cinthia Paola de 26 años de edad, quien desapareció desde el 4 de octubre en Salvador Nava y Constitución y nos indignamos y consternamos cuando Cinthya Elizabeth, de 15 años, fue encontrada sin vida en la carretera 57.

Parte de mi trabajo es impulsar la perspectiva de género en el programa de radio que produzco y conduzco, promuevo cada que puedo el lenguaje incluyente y la capacitación de los medios de comunicación, pero siento una gran necesidad de hacer más, también quiero salir vestida de negro con una veladora a las seis de la tarde y manifestarme afuera de la Procuraduría General de Justicia del Estado; pero sigo trabajando y me preocupa que mi hija adolescente está afuera de la casa porque no trae llave (siempre las pierde), sigo haciendo mis informes pero pienso ¿en qué se fue a la casa? ¿Quién la llevó?… (No debería andar sola, para como están las cosas).

Reviso el grupo de Facebook del movimiento para ver que paso con la manifestación de negro y veladoras y descubro que a la mayoría le pasó lo que a mí; alguien tiene examen, otra chica está fuera de la ciudad, una más llegará tarde… hasta que se decide cancelar la manifestación de hoy y concentrar los esfuerzos para una marcha el 25 de noviembre.

Pienso en tantas contradicciones en todo esto: luchamos por la igualdad laboral y educativa y henos aquí que el trabajar y estudiar ahora nos limita el poder manifestarnos contra la violencia. Claro que hemos avanzado en ciertas cosas: ahora algunas tenemos buenas oportunidades laborales, ¡la brecha educacional ya no existe! (no hablemos de los sesgos en campos de estudio, por favor) y sin embargo yo misma soy un claro ejemplo de cómo seguimos siendo víctimas de la falta de corresponsabilidad; de cómo el miedo y la violencia nos tiene arrinconadas (por cierto no he ido a correr en las mañanas porque está muy obscuro y solo el parque) y de cómo modifica nuestra vida cotidiana y hasta nuestro sueño, sólo de pensar que algo le pueda pasar a nuestras hijas

Y mientras las redes sociales se debaten entre el #NiUnaMenos y el #NadieMenos yo termino mi jornada de trabajo y antes de ir a abrirle la puerta a mi hija y hablarle a alguien del negocio de venta directa, limito mi activismo a cambiar mi foto de perfil en Facebook: una imagen con fondo rosa, medio rostro de mujer, una mano, un corazón y la frase “Ni una menos”, hasta ahí llegó por hoy mi intención de sumarme al Paro Nacional de Mujeres.

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