Internacional

La mujer del Cura

13 sacerdotes impunes por violación


* Obispos y cardenales protegen a los violadores

Sylvia Ruth Torres

SemMéxico/SEMlac, Managua, Nicaragua, 24 junio 2017.- El título no trata de la película de la Sofía Loren que las generaciones analógicas vieron en el cine, a la vez que se prometían confesarse en la próxima oportunidad. Es el comentario que le espetaban en la calle a una niña de trece años, estudiante de en un colegio privado en un departamento cercano a la capital, violada y embarazada. Este es apenas, uno de los trece casos conocidos y denunciados por las organizaciones de mujeres. Todos están en la impunidad, protegidos por obispos y cardenales.
En la Investigación ‘Vidas Robadas’, realizada por la fundación Axayacatl, de Msasaya, presentada este mes, en un video documental, María Eugenia Delgadillo, señaló que el padre de la niña violada por el sacerdote Alejandro Martínez Chavarría, ha pasado un calvario para iniciar un juicio. En la presentación pública del video, el señor aprovechó para hacer un llamado a la población a tener cuidado al dejar a sus hijos o hijas con cualquier persona. Él relató que su niña participaba en el coro religioso, y de allí le pidieron permiso para que fuera a evangelizar, y fue entonces que el sacerdote empezó a violarla repetidamente, hasta que la embarazo.
Compacidad de la jerarquía.
De los denunciados, el Cardenal Leopoldo Brenes, protege a Armando Rodríguez, acusado de acoso sexual, en el colegio la Purísima, Polito, como le llaman a Brenes, arzobispo de Managua, también refugió a Enrique Vargas Vásquez, acusado en el año 2004, en Costa Rica de abusar de cuatro niños. También con la complicidad de Brenes, en el año 2002 contó con su complicidad, el cura pederasta, Zenón Corrales, por entonces ubicado en el departamento de Matagalpa y luego en San Rafael del Norte.
Corrales después de abusar de muchos niños en los departamentos antes mencionados fue trasladado por el Cardenal Brenes en ese entonces, Obispo, a México donde fue recibido y protegido por el Cardenal Norberto Rivera. Este último conocido protector de curas abusadores sexuales en su país.
Monseñor Juan Abelardo Mata protegió a cuatro curas pederastas entre ellos, Jimmy Prudencio y Francisco Bayardo Alfaro, quienes en el año 2007 y 2010, respectivamente, abusaron varios monaguillos; Arnoldo Avilés abusador de niños, y Antonio José Meza Abadía abusador de una niña.
Mientras tanto, Federico Engels fue cobijado por Monseñor Eddy Montenegro. En la lista siguen Simeón Murillo, Aristegui Torres en la zona del caribe norte, donde la población es mayoritariamente negra, miskita o mestiza y muy pobre. Allí, el cura Mario Alemán, preñó a una profesora en el año 2014, y acudió a Monseñor Solórzano, para huir del delito.
Lorna Norori, psicóloga especialista en abuso sexual, declaró que los abusos sexuales son cometidos por personas cercanas, que abusan de la confianza, el afecto y la autoridad, para seducir, controlar y someter. A las víctimas se las culpabiliza como seductoras, mientras que el victimario les dice que son sus novias. Adicionalmente, dijo, las autoridades eclesiásticas y jurídicas protegen a los religiosos. En Masaya agrego, el Movimiento Axayacatl, y la familia, acudieron al Nuncio y a la Conferencia Episcopal. Esta última dijo que el cura estaba en retiro espiritual. Y la violación y embarazo continúan en la impunidad.
El único que pisó la cárcel, en Italia, fue el sacerdote italiano, Marcos Dessi. Acusado en su país por jóvenes nicaragüenses que estuvieron internos en un orfanato bajo su dirección. La justicia italiana le encontró culpable, y también le descubrieron pornografía infantil. Este caso fue muy duro para las víctimas, porque el pederasta había fundado un coro infantil y mantenía varias obras de progreso en Chinandega, una ciudad al occidente del país. Allí las poblaciones le veneraban como si fuera un santo. A pesar de que han pasado muchos años, una parte de la población, continúa atacando a las víctimas, y cuando murió celebraron muchas misas.
Obviamente, necesitaría millones de misas por todo el mal que hizo, digo Magaly Quintana, de Católicas por el Derecho a Decidir (CDD). Ella hizo un llamado a las autoridades a dejar de encubrir estos delitos. El silencio, solo ayuda a que estos depravados mantengan las ventajas sobre las víctimas. El silencio, solo ayuda a normalizar abusos, y para evitarlo, es necesario que las instituciones trabajen, dijo.
En Nicaragua, solo un medio de escasa circulación en la capital, EL Mercurio, ha hechos públicas estas denuncias.



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