Omar Fayad y el rey feo

¿Qué quiere Pedraza? Fácil: quiere recuperar el poder que le fue negado en la administración Fayad.


* Entresemana

Moisés Sánchez Limón

SemMéxico. Cd. de México. 16 de mayo de 2017.- Pasa en Ixmiquilpan, Hidalgo, desde hace más de tres décadas. Es de esas historias que se escribieron en tiempos idos pero sobreviven en localidades como ésta donde el poder pareciera heredado a perpetuidad.
Dirán que esto de los caciques resulta de los usos y costumbres, pero de los juegos del poder y los apetitos nunca satisfechos como ocurre con esos desplantes de quienes gustan celebrar sus cumpleaños a la vieja usanza de reunir a los jefes políticos en torno suyo con el pueblo convocado a la comilona de rigor, escanciada con el discurso que borda entre lo insulso, el comedido apoyo y el amago que se presume con el número de invitados, de quienes votan y deben mucho al personaje.
Se lo cuento como me lo contaron. De hecho, en esos días cuando Omar Fayad Meneses hacía maletas para cambiarse a Palacio de Gobierno en Pachuca y despachar como gobernador, le compartí aquel desaguisado en el que Roberto Pedraza Martínez, jefe moral del Consejo Supremo Hñahñu del Valle del Mezquital, le hizo una broma pesada a quien no imaginó sería sucesor de Francisco Olvera.
Pedraza aspiraba a continuar en el gobierno estatal y, con él la pléyade que lo ha acompañado en la estructura de la administración estatal, lo mismo en cargos de buen nivel y hasta de medio pelo, pero pegados a la ubre del erario público. Pero olvidó que Omar no olvida –valga el juego de palabras-- y menos cuando en público le gritó “Fabiruchis”. Ya sabrá usted que Omar reclamó airadamente a Pedraza ese desplante de bufón.
Bueno, pues Pedraza se fue a la banca. Hoy pretende congraciarse con el gobernador mas no mediante bromas, no, el jefe moral del Consejo Supremo Hñahñu quiere dejar claro que, como jefe político de esta región, es factor, digamos que un burdo fiel de la balanza, para influir incluso en la sucesión presidencial con sus seguidores en esa región del Valle del Mezquital.
Me comentan que Pedraza pretendió, el pasado lunes 1 de mayo, el día de su cumpleaños que celebra a la par o con el pretexto del Encuentro Anual del Pueblo Hñahñu yla Expo Feria Artesanal, congraciarse con el gobernador Fayad Meneses pero al final su discurso bordó en linderos de la amenaza, aquella de estás conmigo, o contra mí.
Comentan colegas hidalguenses que Roberto Pedraza, quien ha sido alcalde, diputado local y federal, suplente senatorial y recurrente funcionario público en las administraciones estatal y municipal, en ese mensaje para agradecer la presencia de quienes prácticamente acudieron a celebrar sus 65 años de edad, prácticamente agarró la escopeta y tiró fuego amigo contra el gobernador y sus antecesores. Y de plano hasta Enrique Ochoa Reza, dirigente nacional del PRI se llevó un raspón por no haber asistido a la celebración.
¿Qué quiere Pedraza? Fácil: quiere recuperar el poder que le fue negado en la administración Fayad. La banca no le ajusta y mucho menos permanecer sólo como líder moral de Consejo Supremo Hñahñu, que quiérase que no entraña poder local, el del cacique urgido de asideros para volver a la ligas mayores, como diputado federal o, ¿por qué no?, senador. Y para el efecto denuncia que hay grupos armados en esa región pero él y sus huestes tienen la capacidad para enfrentarlos, pero urge al gobierno federal esté alerta.
¿El retorno del cacique? ¿La apuesta del rey feo, como le dicen sus cuates? ¿El regreso del bufón al reino Hñahñu, como citan políticos de la entidad? Bien, Pedraza logró que Omar asistiera a su cumpleaños, mas fue contra su voluntad y debió escuchar un discurso que bordó entre el cinismo y el desplante, citaba, e incluso la amenaza.
“Regresen a su comunidad y digan que estamos en paz y trabajando”, dijo a los asistentes, indígenas y campesinos de la región, al festejo de su cumpleaños.
Lo cierto es que, esta trigésima séptima celebración del Consejo Hñahñu, es decir, la celebración del cumpleaños de su líder moral –y están en su derecho de tener al líder que se les pegue la gana—entrañó el mensaje de que el Rey Feo se quiere elegir Rey del Valle del Mezquital. Y desde ahí, presionar y chantajear al gobernador Fayad Meneses para devolverle posiciones políticas y chambas, para sus amigos y familiares, en su administración.
Y con micrófono en ristre, Pedraza mencionó a quienes han asistido a este encuentro que en realidad es su fiesta de cumpleaños y que, en sus palabras, le deben el apoyo, aunque no dijo el que ellos le dieron.
Dijo que Jesús Murillo Karam asistió a este festejo, pero no dijo que Murillo le dio la diputación local y la primera federal. También presumió que Manuel Ángel Núñez Soto acudió al festejo, en su momento, pero debió decir que Manuel Ángel lo nombró secretario de Obras, ni más ni menos, e incluso su sobrino Héctor fue diputado federal.
Pedraza presumió también que el entonces gobernador Francisco Olvera fue a su pachanga de cumpleaños, mas no confesó que Paco le dio la coordinación del Congreso estatal, una Notaria y hasta una diputación federal para la esposa de su sobrino y la Procuraduría del Medio Ambiente a su hijo Genoni, amén de la coordinación de administración y finanzas para su otro hijo, Irving.
Y para su hija Miriam la coordinación de Comunicación Social, cuando se desempeñó como representante del gobierno de Hidalgo en la Ciudad de México, un cargo que Omar Fayad desapareció de la onerosa nómina, en la que cobraba la fuerza aérea de amigotes y parientes de Pedraza que, me cuentan, andaba por ahí de las ¡400 plazas! Oiga usted.
¿Cómo habrá tomado el gobernador Fayad Meneses las líneas discursivas de Roberto Pedraza? Omar es firme en sus decisiones y no creo que se deje intimidar por ese anunciado y descubierto fuego amigo que le fue declarado en Ixmiquilpan. Pero, bueno. Digo.
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