16 días de Activismo

En Yucatán también hay feminicidios

En Yucatán también hay feminicidios


* Organizaciones realizan marcha, en ocho años registran 57 asesinatos de mujeres

Redacción

Lorena Castellanos Rincón, corresponsal.
SemMéxico, Mérida, Yuc., 28 noviembre 2016.- Con cruces de color violeta que representan a las mujeres asesinadas por violencia de género; con rostros pintados, pancartas con leyendas como “Mi cuerpo es mío”, “Yo no me lo busqué”, “Vivas nos queremos”, y una alegre y feminista batucada que alzaba la voz al ritmo de los garrafones de agua vacíos, que hacían el papel de tambores, mujeres y hombres de diversas edades, principalmente jóvenes, alzaron la voz en la Ciudad Blanca para decir “Alto a la violencia contra las mujeres”.
Mérida se unió a la movilización nacional este viernes 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, con una marcha que salió desde el parque de La Mejorada y recorrió las calles del centro hasta llegar a La Plaza Grande, corazón de la capital yucateca.
“¡Bomba! Al patriarcado ponerle ¡Bomba! Al machismo ponerle ¡Bomba! Al estado ponerle ¡Bomba! A la iglesia ponerle ¡Bomba! Las feministas lo bailan así, así, así. Un movimiento anti, un movimiento anti, anticapitalista, antipatriarcal, antiimperialista, anticlerical”, fue uno de los cantos con los que la batucada acompañó la marcha y llamó la atención de los transeúntes en las calles de la ciudad, quienes tomaron fotos y video del suceso.
Aplausos, bailes, porras y puños alzados al cielo acompañaron el trayecto de alrededor de 200 personas que exigían una vida libre de violencia para las mujeres, quienes al llegar a la Plaza Grande, escucharon atentamente las razones de esta lucha.
“Y aquí estamos de nuevo para denunciar, nunca dejamos de hacerlo, el continuo y sistemático ejercicio de las violencias machistas contra nosotras las mujeres y las niñas, en todos sus tipos: psicológica, física, económica, patrimonial y sexual; y en todas sus modalidades: familiar, laboral, docente, comunitaria, institucional, obstétrica, y en su expresión más extrema: el feminicidio”.
Ahí mismo, tanto las manifestantes como las personas que caminaban por el asta bandera del parque, presenciaron una puesta en escena donde se suman la danza, la música y el teatro para representar las vivencias y experiencias de muchas mujeres al ser acosadas en la calle y cómo esta las marca.
Esta presentación, realizada en conjunto con la colectiva Reflexión y Acción Feminista (RAF), Las Hijas del Rap y La Hoja al Vuelo, buscaron visibilizar al acoso callejero, realidad que las mujeres viven día a día, como un tipo de violencia que ha sido normalizada e incluso justificada.
“Es un tipo de violencia que pareciera que no pasa, que es normal, que es natural y que tienes que aguantar porque eres mujer ¿para qué te vistes así? ¿para qué sales a esa hora? ¿para qué te mueves por esas calles? Entonces no sólo se normaliza, sino también se nos culpa”, señaló Brenda Ortiz Rodríguez.
La obra titulada “En ninguna parte”, también buscar transmitir todos los sentimientos que puede sentir una mujer al ser acosada como puede ser molestia, angustia, nervios, ansias, miedo, rabia y ese constante pensar de que en cualquier momento pueden ser acosadas y deben cuidarse en todo momento.
La intención, dijo Brenda Ortiz es llevar el proyecto a escuelas, comunidades, parques y demás espacios para recuperar impresiones del público que la vea, siendo una invitación para hombres y mujeres a pensar en ese tipo de violencia.
“Si a ti mujer te conecta y eso lo ves como normal, a lo mejor te puede mover de ‘¡ay! no soy la única que se siente así cuando es acosada, ¡ay! creo que puedo hacer algo’. Y a ti hombre posiblemente te pueda conectar con qué es una persona violenta…¿Quién le ha enseñado a los hombres que tienen que hacer eso? Otros hombres”.
Posterior al performance, alrededor de las 07:00 de la noche, el público presenció la proyección de la serie documental “Yucatán Feminicida”, realizada por Itzel Evia, Pablo Rojas y Efraín Tzuc, de la cooperativa “El Muelle”, donde se relatan las historias de Karina de Jesús, Martha Eugenia y Grettel víctimas de la violencia feminicida, de las cuales sólo Grettel pudo sobrevivir.
En unos 45 minutos, divididos en cuatro capítulos, en el último se hace el recuento respecto a esta problemática desde 2008, año en que empezó a funcionar el Observatorio Ciudadano Nacional de Feminicidio (OCNF) hasta la fecha.
“Escogimos esta fecha para dar a conocer este trabajo, para visibilizar los avances que han sido pocos, pero hay avances y los retrocesos que hemos tenido con respecto a la tipificación del feminicidio. Nos llevó ocho años llegar a esto, a que se tipifique como delito grave, a que se haga un protocolo, pero aún no se están haciendo las cosas como debe de ser”, declaró Adelaida Salas Salazar, representante del OCNF en Yucatán.
Detalló que a pesar de que el estado ocupa uno de los lugares más bajos acerca de los feminicidios, la violencia contra las mujeres sigue en incremento: violaciones a niñas, violencia física, violencia emocional, violencia psicológica y la violencia institucional.
En este sentido, Salas Salazar, quien hace su aparición en el último capítulo de la serie documental, destacó que hace falta concientizar a los jueces y las juezas para que se profesionalicen y juzguen cualquier caso de violencia con equidad de género.
De acuerdo a los datos recopilados para el proyecto “Yucatán Feminicida”, que además de la serie documental consta de un informe escrito, en ocho años se han registrado 57 casos de feminicidios en la entidad, información obtenida de la revisión de prensa escrita y digital por parte del OCNF, y las denuncias “por homicidios dolosos de mujeres” en la Fiscalía General del Estado y el Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Yucatán.
Una de las exigencias del proyecto es que el Ejecutivo integre que Banco de Datos sobre Casos de Violencia contra las Mujeres, el cual debió ser instaurado desde 2008, año en que se publicó la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en Yucatán.
Al finalizar la proyección, el público compartió reflexiones, dudas y experiencias respecto al tema, externando también su preocupación por la violencia que las mujeres viven en el estado.
“Estamos aquí de nuevo para gritar, bailar y cantar a los cuatro vientos que no descansaremos hasta que podamos vivir con dignidad. Hasta que cada niña y cada mujer pueda tener acceso a sus derechos fundamentales y estos sean respetados: principalmente su derecho a la vida”.

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