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Discriminación que no se atiende genera desigualdad y violencia: CONAPRED

Puebla, Guerrero, Oaxaca, Colima, Morelos y Estado de México, los estados donde hay más discriminación.

2018-08-07 14:12:40 Leído : 594 veces.
Las personas trans, gays o lesbianas, y las trabajadoras remuneradas del hogar, a las que menos se les respetan sus derechos.

SemMéxico. Cd. de México. 7 de agosto de 2018.- En México la igualdad aún no es una realidad tangible, menos para las mujeres y mucho menos si son indígenas o personas con discapacidad, señaló Alexandra Haas, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la  Discriminación  (CONAPRED),  tras afirmar que la discriminación que no se atiende se convierte en erosión social, desigualdad y violencia.

 

Enfatizó que en nuestro país, una de cada 5 personas mayores de 18 años reporta haber sufrido algún tipo de discriminación en el último año, de acuerdo a los resultados de la Encuesta Nacional de Discriminación en México (ENADIS) 2017, que –dijo- debe ser el espejo para diseñar políticas que erradiquen prácticas discriminatorias, sociales e institucionales.

 

Por su parte, Julio A. Santaella, presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al presentar los resultados de la ENADIS 2017, destacó las características de innovación de esta encuesta que capta actitudes, prejuicios y opiniones de distintos grupos de la población discriminados por motivos de género, étnicos, etarios, y de orientación sexual.

 

Señaló que la discriminación no es un fenómeno que afecte sólo a grupos sociales específicos, sino que vulnera los derechos fundamentales de millones de personas en el país por distintos motivos, demeritando la convivencia social y obstaculizando el desarrollo nacional, por lo que recordó la definición de la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, como toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que por acción u omisión, con intención o sin ella, no sea objetiva, racional ni proporcional y tenga por objeto o resultado obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades.

 

Julio Santaella destacó que el levantamiento de esta encuesta se llevó a cabo del 21 de agosto al 13 de octubre de 2017 en más de 39 mil viviendas que dio como resultado más de cien mil personas entrevistadas. La ENADIS consideró estudiar motivos y situaciones de discriminación para la población en general de 18 años y más de edad, así como de forma particular, para los grupos histórica y sistemáticamente discriminados que, por sus características específicas, se ven mayormente afectados, como son la población indígena, con discapacidad,  diversidad religiosa, niñas y niños, mujeres, personas mayores, adolescentes y jóvenes.

 

La encuesta la realizó el INEGI en coordinación con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y en sociedad con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), por lo que se contó en el evento también con la presencia de la abogada general, Mónica González, y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT).

 

Para el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, (CNDH), Luis Raúl González Pérez, la pluralidad y diversidad son cuestiones inherentes en nuestro país y a nuestra sociedad, los prejuicios y estigmatizaciones son cuestiones que no deben tener cabida por ningún motivo ni justificación.

 

Identificó como una de las reflexiones más importantes de la ENADIS 2017, advertir que la discriminación es más bien el resultado de reglas que marginan o privilegian a determinados  grupos sociales,  sin que ello se justifique. Son condiciones institucionales y sociales que se refuerzan entre si y por lo tanto le imprimen un carácter estructural a la discriminación sobre todo cuando se expresan en leyes, reglamentos, o políticas públicas y hasta rutinas burocráticas que terminan por ser tomadas como mandatos obligatorios.

 

Al respecto mencionó que a pesar de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya determinó que no haya limitaciones para el matrimonio igualitario, existen entidades federativas que aún se resisten a respetar este derecho de las personas.

 

Alejandra Haas del CONAPRED, coincidió con Luis Raúl González Pérez que es  fundamental la educación para evitar que estos prejuicios vulneren los derechos de las personas, desde revisar el contenido de los libros.

 

A pregunta de los reporteros, Haas mencionó que de manera general la ENADIS 2017 reveló que es preocupante el aumento de la “desconfianza a los jóvenes cuando están reunidos en la calle”, que es una de las preguntas de la encuesta, y que sin embargo, hubo una mayor aceptación para que las personas del mismo sexo realicen matrimonios, y que “a poblaciones de menor edad, menos prejuicios”, lo que es alentador, siempre y cuando las políticas públicas contribuyan a que se mantenga esta opinión y se mejore el respeto a la diversidad.

 

Al respecto se informó que se estarán dando a conocer los resultados de la encuesta, ya que lo que sigue es el análisis tanto por la academia como para generar políticas públicas.

 

 

Las personas trans,  gays o lesbianas, y las trabajadoras remuneradas del hogar, a las que menos se les respetan sus derechos

 

Edgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemografícas del INEGI, señaló que la ENADIS 2017 permite conocer los principales aspectos de discriminación y desigualdad social que enfrentan actualmente las personas: indígenas, con discapacidad, con diversidad religiosa, niñas y niños, adultas mayores, adolescentes y jóvenes, mujeres, y trabajadoras del hogar remuneradas, a partir del reconocimiento que tienen sobre el respeto a sus derechos, sus principales problemáticas como grupo, y la manera en que se reconocen frente al resto de la población.

 

Respecto a la  prevalencia a la  discriminación, el 20.2% de la población de 18 años y más declaró haber sido discriminada en el último año por alguna característica o condición personal; los motivos de discriminación que destacan son: la forma de vestir o el arreglo personal, el peso o estatura, las creencias religiosas y la edad.

 

Destaca que por tipo de motivo hay algunas diferencias importantes entre mujeres y hombres, la brecha más significativa (arriba de 24 puntos), se encuentra cuando se habla de discriminación por sexo.

 

Al analizar la información por sexo se aprecian diferencias sustanciales en algunas entidades, tal es el caso de Guerrero, donde se registró mayor prevalencia de discriminación hacia los hombres (26.8%) respecto de las mujeres (23.5%); y en contraste con la Ciudad de México, donde los varones declararon discriminación en un 20.6%, respecto a la población femenina con el 26.4 por ciento.

 

Respecto a la población femenina, las entidades con los porcentajes más altos de población que declaró haber sido discriminada en el último año (25.0% o más), fueron: Puebla, Ciudad de México, Jalisco, Morelos, Campeche y Colima.

 

Por entidad federativa, se observa que los estados con mayor prevalencia de discriminación en los últimos 12 meses por algún motivo son: Puebla, Guerrero, Oaxaca, Colima, Morelos y Estado de México; alcanzando o superando todos ellos el 24% de la población que mencionó haber sido discriminada. En contraparte, se visualizan los estados con menor prevalencia en discriminación los cuales son: Nayarit, Zacatecas, Nuevo León, San Luis Potosí, Durango, Coahuila, Guanajuato, y Chihuahua.

 

El porcentaje de población de 18 años y más que opina que se respetan poco o nada los derechos para los distintos grupos de población, varía de forma importante. Encabezan la lista el grupo de personas trans con 71.9% y el de las personas gays o lesbianas con 65.5 por ciento.

 

El 57.1% de las mujeres de 18 años y más que se ocuparon en el último año como trabajadoras remuneradas del hogar declaró que en el país se respetan poco o nada sus derechos; le siguen en porcentaje la población indígena y personas con discapacidad.

 

Respecto a la apertura a la diversidad, se encontró que las principales características por las que en general la población de 18 años y más no le rentaría un cuarto de su vivienda a alguna persona por: ser extranjera (39.1%), ser joven (38.6%), ser una persona trans (36.4%), tener VIH o SIDA (35.9%), o ser gay o lesbiana (32.3%).

 

La población que no estaría de acuerdo en que su hijo o hija se casara con una persona con SIDA o VIH es de 56.6%, para con una persona del mismo sexo es de 43.0%, y para personas de la diversidad religiosa es del 13.3%. Son las tres características con el mayor porcentaje de rechazo. 

 

Entre la situación de discriminación mayormente declarada en casi todos los grupos de estudio, en este mismo periodo fue: le han insultado, burlado o dicho cosas que le molestaran. El 19.3% de personas con discapacidad declaró que le hacen sentir o miran de forma incómoda. Mientras que el 40.3% de la población indígena declaró que se le discriminó debido a su condición de persona indígena; el 58.3% de las personas con discapacidad, a causa de su condición de discapacidad y de las personas de la diversidad religiosa, el 41.7% señaló que fue por sus creencias religiosas.

 

Entre los ámbitos de discriminación que señalaron las personas indígenas y las que tienen alguna discapacidad en el último año, señalaron los servicios médicos, la calle o transporte público, y en la familia. Las personas de diversidad religiosa, las personas mayores, los adolescentes y jóvenes, y las mujeres declararon principalmente la calle o transporte público, el trabajo o escuela y la familia.

 

Respecto a los prejuicios, poco más del 60% de la población de 18 años y más está de acuerdo con que “la mayoría de las y los jóvenes son irresponsables”. El 44.7% estuvo de acuerdo en que “mientras más religiones se permitan en el país, habrá más conflictos sociales”. Y un 24.5% considera que “las personas con discapacidad son de poca ayuda en el trabajo”.

 

Datos importantes sobre niños, adultos mayores y mujeres, e indígenas.

 

Las niñas y niños padecen discriminación al considerar el 12% que las personas adultas pocas veces o nunca toman en cuenta su opinión en la casa. Además el 30.8 % vivió algún tipo de discriminación en su  familia, y el 40.9% vivió algún tipo de discriminación en la escuela por parte de algún compañero. El 60.2 % siente miedo cuando se encuentra cerca de la policía.

 

Respecto a la personas mayores,  el 37% recibe dinero de sus hijas e hijos para sostenerse económicamente, y el 11%  depende únicamente de este ingreso. Por sexo, esta población representa el 15.1 % de las mujeres y, el 6.4% de los hombres de 60 años o más.

 

El 18.3% de las mujeres declaró haber recibido menos paga respecto a un hombre por realizar el mismo trabajo. El 87.7% de las trabajadoras del hogar carecieron de prestaciones laborales en su último empleo realizando quehaceres domésticos.

 

El 21.8% de la población con diversidad religiosa se siente poco o nada libre para expresar sus creencias, cultos o ritos en su comunidad.

 

Al 42.6% de la población indígena que en el último año solicitó información sobre algún trámite, servicio o programa de gobierno, le negaron la información o no explicaron. Esta misma situación le ocurrió al 23.9% de la población con discapacidad cuando ha querido buscar información; mientras el 21.3% declaró que se le dificulta acudir a las oficinas (queda lejos, necesita compañía), y el 15.9% desconoce dónde buscarla.

 

SEM/gr

 

 




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