Debate

Debate sobre el amor romántico: el amor en tiempos de violencia en Guerrero

• Servidoras públicas descubren que el amor y las relaciones de pareja cambiaron

2018-02-22 01:51:25 Leído : 527 veces.
• Hoy, afirman, “las responsabilidades son compartidas”

y Magaly Rodríguez.

SemMéxico, Chilpancingo, Gro., 22 febrero 2018.- Cuatro mujeres de Guerrero, profesionistas y con responsabilidades institucionales, creen en el amor romántico. Lo defienden y explican. No existe en ellas un asomo de cómo el “amor” para las mujeres significa control social o control de sus cuerpos o sus vidas. Su narrativa habla por sí misma. El tema no es someterse; para ellas, es “adaptarse”.

Una de ellas, cree que “el amor romántico” ofrece paz y felicidad para el día a día. Para ellas, el amor, en estos momentos de violencia en el estado de Guerrero, es posible vivirlo “plenamente”. No dicen cómo. Y recomiendan “tolerancia”.

Se puede amar “plenamente” y “con entrega” —hablando de su vida en familia—; eso, todos los días en todos los sentidos. Es cuestión de adaptarse, de confiar, respetarse y tolerarse. La independencia económica no es obstáculo para mantener una unión. Hablan como profesionistas, madres y esposas.

La recién designada consejera del Instituto Electoral y Participación Ciudadana (IEPC) y presidenta de la Comisión de Igualdad de Género y no Discriminación de este órgano electoral del Estado de Guerrero, Vicenta Molina Revuelta, vive el amor al máximo —sonríe y se sonroja—, pues lo considera como indispensable para la vida, tanto dentro de la familia como en el trabajo. Ayuda a desarrollarse mejor en todos los ámbitos y aspectos de la vida cotidiana.

Casada, madre de dos hijos, la funcionaria electoral opina que el amor en pareja “es algo muy bonito, esencial”. El amor es algo que mueve a la gente en todos los sentidos. Se considera una mujer que ama mucho: a sus hijos, a sus padres, hermanos, compañeros de trabajo. Al aceptar que cree en el amor romántico, vuelve a reír nerviosa al tiempo que baja la cabeza.

Nancy Coronel Navarrete, encargada del área de comunicación social de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), se pone seria. La palabra amor se le hace muy difícil, aunque dice que trata de vivirlo día con día y “entregarse” de la misma manera, “porque si estoy pensando en el futuro como quisiera que fuera o como yo quisiera, no va a ser así. Trato de adaptarme, Trato de vivir el amor día a día”.

Ahora, cuenta, vive más tranquila dentro de la relación que tiene, luego de un divorcio de su primera pareja con la que tuvo un hijo, y con la que se enfrentó a un hombre controlador. Para ella, estar con una pareja conlleva responsabilidad de ambos. Antes discutía con su esposo por las tareas en casa. Mientras él consideraba que le “ayudaba”, ella decía que era su responsabilidad.

“Para mí, eso es el amor: compartir las cosas entre ambos. Todo, todo, desde responsabilidades, sentimientos, y lo que implica”. Se ama y ama a los demás, y en eso basa su paz interior. No se considera muy romántica; es más práctica, pero cree en el amor romántico, “porque lo veo en mi pareja. Él es más de poemas”, narra.

Se considera de las pocas mujeres afortunadas de que el hecho de salir a trabajar fuera de casa, ser independiente económicamente, no le genera conflicto con su esposo, a diferencia de otras parejas que conoce en las que para el hombre le es difícil aceptar que su esposa tenga otras ocupaciones fuera de atenderlo a él, quedarse hasta tarde en el trabajo, en reuniones o no poder responder en el momento el teléfono.

Erika Lurhs Cortes, directora general de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Guerrero, se ha desempeñado como diputada local y federal, líder del organismo de mujeres de priistas en Guerrero, madre de dos hijas. Dentro de los pocos ratos que le quedan dentro de la absorbente actividad que desempeña, trata de disfrutar a su familia, a su pareja. Sin embargo, piensa que día a día, también se debe de disfrutar de la labor diaria, porque en cada acto realizado, también se refleja el amor. “Y paso tanto tiempo con mis compañeros de prensa, que a algunos ya siento que los quiero”… comenta y ríe.

Para ella, el amor de pareja es comprensión. No se trata, afirma, de querer lo mismo los dos, “pero si de echarle las mismas ganas para obtener lo que uno quiere”. Ama y es amada, y a pesar de la complejidad, cree en el amor romántico, porque “en el momento en que se acaba el romanticismo, y en el momento en que ya no sientes cosquillitas en el estómago, pues… a otra cosa”, aconseja.

Reflexiona que los estereotipos han ido cambiando. Las relaciones han cruzado una transición; en la pareja ya no espera que la mujer solo esté en su casa y se dedique a ella: “Creo que la pareja sigue esperando que llegues y le des de cenar, [pero] más que como roles, como atención, como algo que quieres o esperas de tu pareja, así como yo espero que en las mañanas también me sirvan mi cafecito”. Al ser independiente en lo económico desde muy joven, sus parejas así la han conocido y aceptado, lo que ya no le crea ningún conflicto.

Recién egresada de la Universidad Policial del Estado de Guerrero (Unipol), Yanet Sánchez es parte de la Policía Estatal. A pesar del ambiente de riesgo al que se enfrenta todos los días, en este momento vive plenamente su matrimonio de hace ya ocho años. No tiene hijas ni hijos. “Vivo una experiencia muy buena, muy satisfecha. La verdad estoy muy contenta, muy feliz”, expresa. Para ella, el amor en pareja es confianza, tranquilidad, respeto, pero sobre todo, tolerancia. Ama plenamente.

Su actividad, el peligro al que se enfrenta todos los días en la calle, la intranquilidad de no saber qué le pasará, no le impide creen en el amor romántico. Piensa que al tener el “apoyo” de su pareja, es mas llevadera: “Me siento más tranquila, un poco más segura”, aunque él se desempeña en otra área, el tenerlo la hace sentir apoyada.

Al ser una mujer productiva, con ingresos propios, ha llegado a un acuerdo no escrito, con su esposo: se dividen los gastos, se respetan sus economías. Admite que sostener una relación en estos momentos de violencia, resulta complicado, pero no se pierde la posibilidad: “Hay que confiar solamente”, señala al tiempo que esboza una amplia sonrisa.

SEM/sr-mr/gl




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