Ejecutivo

Necesario que exista el tipo penal de “lesión feminicida”: Paz López

Mujeres, más expuestas a misoginia en espacios públicos, a violencia social y a la organizada

2017-12-20 22:11:42 Leído : 813 veces.
Alertas sirven para hacer conciencia, visibilizar el problema y para que los estados tomen medidas

SemMéxico, Cd. de México, 20 diciembre 2017. El informe “La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias 1985-2016” revela que se ha “rejuvenecido” la tasa de homicidios de mujeres, afirmó María de la Paz López Barajas, directora General de Institucionalización de la Perspectiva de Género del Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES).

En entrevista con medios de comunicación, María de la Paz López explicó que existen múltiples razones de estas tasas más altas de asesinatos de mujeres jóvenes en México, de acuerdo con el informe realizado por el INMUJERES, Onu Mujeres y la Secretaría de Gobernación, la principal es que las mujeres están más expuestas a la misoginia en los espacios públicos, a la violencia social y a la vinculada a la violencia organizada.

Entre los años 1996 y 2016, las tasas de defunciones femeninas con presunción de homicidio entre los 15 a los 50 años de edad son superiores a todos los periodos de edad anteriores; especialmente en el grupo de 25 a 29 años de edad que duplica el valor del periodo de los 20 a los 24 años de edad.

Sobre el repunte de homicidios de mujeres de 138 por ciento entre los años 2007 a 2012, la representante del INMUJERES explicó que tiene que ver con la mayor “proliferación de armas, que no es un fenómeno exclusivo de nuestro país”.

Lo que se refleja en el uso más frecuente de armas de fuego para asesinar mujeres, desde 2004 cuando representaba 29 por ciento del total, para volverse el medio más usado en el año 2010 con 54 por ciento. 

El informe también señala que las agresiones en la vía pública tuvieron una aumento a partir de 2004, el cual probablemente se relacione con el incremento en las actividades del crimen organizado; en 2012 alcanza 49 por ciento, y llega a 41 por ciento en 2016.

María de la Paz López destacó que existe una debilidad en las fuentes de información para identificar si antes del asesinato de las mujeres hubo incidentes de violencia, lo cual, dijo, debe fortalecerse entre el personal médico, forense y responsables de los certificados médicos en las entidades federativas, para lograr prevenir el asesinato.

Apuntó la necesidad de que exista el tipo penal de “lesión feminicida”, ya que existen lesiones que ponen en peligro la vida que “debería tomarse como lesión feminicida, porque tuvo la intención de matarte o hacerte un daño extremo”.

Agregó que debido a ello no se puede “llevar una estadística”, de estas lesiones feminicidas, encaminada a prevenir el asesinato de mujeres y para que las entidades federativas trabajen en la procuración e impartición de justicia, lo que lleva a la impunidad.

Para garantizar una vida libre de violencia, dijo, es importante que se revisen las lesiones, para encaminar acciones preventivas, “que aunque ya ocurrió violencia, prevén que haya una muerte”.

También señaló que actualmente se pueden identificar los lugares de mayor exposición al riesgo, como en las universidades donde ha crecido el acoso sexual.

“La violencia sexual es un factor de riesgo muy grande” de muerte, ejemplificó que en los grupos de edad de los 10 a los 15 años, y de los 15 a 19 años esta situación se dispara, “muchas de estas víctimas primero fueron víctimas de ataques sexuales y luego fueron asesinadas”.

Así, el informe da la oportunidad de trabajar en políticas públicas específicas para prevenir la violencia y el feminicidio en cada grupo de edad y en cada estado de la República, indicó.

Destacó que los gobiernos locales tienen leyes de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, también tienen leyes encaminadas a la gobernanza para la igualdad, que incluyen un presupuesto.

Aunque, recordó que “todavía existen muchas figuras discriminatorias en las leyes de los estados, lo cual genera contextos en donde la violencia se permite”, como el estupro y la permisividad del matrimonio infantil.

Sobre las alertas de violencia de género contra las mujeres señaló que “han servido para hacer conciencia, para visibilizar el problema y para que los estados tomen medidas, incluso antes de que se declare una alerta”, pero si no se cumplen las medidas dictadas en la alerta, esta se convierte en “un mecanismo debilitado por la falta de cumplimiento”.

“Tampoco podemos pensar que un alerta va a resolver un problema estructural, multicausal”, por lo que dijo, es importante emprender una fuerte campaña en las entidades federativas, no sólo para capacitar, sino para certificar y profesionalizar a las autoridades encargadas del primer contacto con la víctima y así tener una respuesta más eficaz.

Sobre la impunidad en la que han quedado los asesinatos de mujeres en los últimos 32 años, cuyo registro es de 52 mil 210 muertes de mujeres en las que se presumió homicidio, señaló que debido a la falta de armonización en los registros y en las leyes a lo largo de estas décadas, existen diversos registros y pocos de estos casos se han clasificado e investigado como feminicidio.

Por ejemplo, según el informe, en el año 2012 hubo 2 mil 768 muertes de mujeres en las que se presumió homicidio, y en la intervenciones de las policías preventivas únicamente se registraron 299 probables víctimas feminicidas.

Mientras que para el año 2013 en las intervenciones de las policías preventivas se registraron 3 mil 504 probables víctimas de homicidio y 73 de feminicidio, pero la información de las procuradurías y fiscalías registra 36 mil 992 víctimas de presuntos homicidios y 319 en presuntos feminicidios, así como 28 mil 595 inculpados por homicidio doloso y 247 por feminicidio.

SEM/am/lr




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